Historia de los Mundiales de Rugby (I)

Como por muy pocos días que sean en realidad, la espera se va a hacer larga (y más para los que tenéis exámenes de septiembre, verdad?), vamos a ir hablando de las sucesivas copas del mundo de Rugby, y matar algo el gusanillo (o haciéndolo más grande, quién sabe).

Al revés que el fútbol, el rugby siempre había sido un deporte amateur, y hasta 1995 lo siguió siendo. Sí, se llenaban estadios, sí, se retransmitía por televisión, (algunos de vuestros padres habrá visto el 5 Naciones por La2, ¡quién hubiera vivido esos tiempos!), pero no hay más que ver, que las reglas de los señores que manejaban el cotarro, hacía que el dinero fuera a otra parte, pero en especial, que el rugby era un deporte más británico y sobre todo elitista, y quizá por eso, no tuvo el despegue internacional que sí tuvo el futbol, incluso antes de la Segunda Guerra Mundial. De hecho los franceses propusieron una competición mundial en 1947, y posteriormente en 1970, junto con los australianos, pero la IRB dijo que ni hablar. De 1930 que data el primer mundial del esférico, hasta 1987, que es el primero del balón de melón, pasó mucho tiempo, y aquí, el que escribe, cree que ese retraso es algo que, pese a que se está empezando a paliar, aún se nota, especialmente en países como el nuestro.

Dejándonos de reflexiones, vamos a entrar de lleno en lo que fue el primer mundial, y os invitamos a seguir toda la serie de Historia de los Mundiales de Rugby con nosotros. Hagan las maletas para este viaje que durará un par de semanas, como aperitivo de otro más emocionante que durará mes y medio.

adidas 1987

Como ya hemos mencionado, tuvo lugar entre mayo y junio del año 1987, y la sede, aunque compartida con Australia, fue Nueva Zelanda. No fueron los 20 equipos que van actualmente sino 16. De entre todos ellos, siete fueron directos, a saber: Australia, Escocia, Francia, Gales, Inglaterra, Irlanda y por supuesto, los kiwis. Los nueve restantes, fueron por invitación: Argentina, Canadá, Estados Unidos, Fiyi, Italia, Japón, Rumanía y Zimbabue. De hecho, también se invitó a la URSS, que negó la invitación. Por supuesto, no a la Sudáfrica del Apartheid, y sorprendentemente, tampoco a Samoa.

En el partido inaugural los All Blacks destrozaron a Italia por 70 – 6.

En los grupos pasaron Inglaterra y Australia en el Grupo A, Irlanda y Gales en el B, Nueva Zelanda y Fiyi lo hicieron en el C, y terminaron pasando a cuartos Francia y Escocia en el D.

En los cuartos pasaron Nueva Zelanda, Gales, Francia y Australia, deshaciéndose de Escocia, Inglaterra, Fiyi e Irlanda respectivamente.

Llegaron las semifinales y se pudo ver uno de los partidos míticos e históricos de los mundiales. La semifinal entre Francia y Australia, que se decantaría del lado de los del gallo, por una emblemática marca del zaguero blue, Serge Blanco.

Nueva Zelanda se deshizo cómodamente de Gales, y también arrollaría a Francia en la final. Así pues, los All Blacks, conseguían ganar la primera copa del mundo con unos excelentes John Kirwan, Sean Fitzpatrick, Zinzan Brooke, David Kirk, de medio melee y capitán, y Grant Fox, el apertura, y máximo anotador del torneo con 126 puntos y sin embargo, ni un sólo ensayo.

david kirk

Anuncios